Inicio > Baena > Personajes > José Amador de los Rios
José Amador de los Ríos nació el 30 de abril de 1818 en una casa de la calle “La tela”, a unos 300 metros de donde se encuentra esta exposición. Allí dispusieron el hogar sus padres José de los Ríos y María del Carmen Serrano, que tendrían dos hijos más: Demetrio y Diego Manuel.
Los famosos versos de Juan Alfonso de Baena,“Yo leí dentro de Baena / do aprendí fazer borrones” los podía haber suscrito cuatro siglos más tarde este ilustre baenense, que pasó su infancia aprendiendo las primeras letras, según nos cuenta el historiador baenense Francisco Valverde y Perales, “de la mano del sacerdote D. Domingo Valenzuela”.
A los nueve años, por avatares de índole político de su padre se trasladó con su familia a Córdoba, donde continuó su formación en el Seminario de San Pelagio. Aprendió latín y filosofía con la guía de los hermanos Monroy y Antonio Rosales, respectivamente. Los tres eran de los docentes cordobeses más prestigiosos del momento.
Con catorce años se nutrió en Madrid de una formación sólida en el Colegio Imperial de San Isidro, gracias a la protección que Fernando VII ofreció a su padre, a quien empleó como escultor en sitios reales. Su amor por el saber inició, con una voraz energía de adolescente, su dedicación a diferentes ámbitos a los que se dedicaría en su vida. Se inclinó por la pintura, quizás motivado por la vena artística de su padre y se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde conoció a la familia Madrazo. Se dedicó a la escritura de la poesía, al estudio de la historia, de los idiomas (francés e italiano).
Quedó cautivado por las lecciones de Alberto Lista (1836-37) sobre teatro en el Ateneo madrileño y engendró al idea de crear una historia de la literatura española.
La protección que recibiera su padre de Fernando VII declina paulatinamente desde que muere el monarca (1833) y se ven obligados a instalarse en Sevilla.
Con diecinueve años la adolescencia se acaba. La inquietud, la madurez, la formación y una capacidad intelectual y de trabajo, que parece ilimitada, conforman la vida de uno de los eruditos más importantes de la época.
De estas cualidades es buen ejemplo su padre, quien en Sevilla, con 47 años, inicia la carrera de Ayudante de Caminos, que concluiría y le llevaría por diferentes destinos por la península.
La Biblioteca Colombina se convierte en el oasis generador de la actividad incesante y polifacética de José Amador de los Ríos: copia cuadros de Murillo, investiga y estudia códices históricos, literarios, arqueológicos; las tertulias y la actividad literaria lo convierten en el centro de atención y en un prolífico y fructífero creador. Publica su primer libro de poemas Colección de poesías escogidas con Juan José Bueno en 1839.
La gran aceptación de su trabajo se refleja en su nombramiento como Académico honorario de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras en 1839.
En 1840 se casó con María Juana Fernández de Villalta, con quien tendría cuatro hijos y una hija.
La intelectualidad baenense se hace eco de la trascendencia de su paisano fuera de su tierra y lo nombran socio de la Sociedad de Amigos del País en 1842.
La Real Sociedad patriótica de Córdoba y su reino lo acogen como socio en 1844.
En 1844 publicó la obra Sevilla pintoresca, que recoge los monumentos más importantes de la ciudad.
El reconocimiento de su mérito intelectual y creador predispuso su desplazamiento y acogida en Madrid.
A los veintiséis años, con el apoyo de personalidades como Pedro José Pidal (Ministro de Gobernación) y de su insigne amigo y protector el Duque Rivas, empezará una impresionante carrera de cargos públicos importantes con el desempeño de Secretario de la Comisión Central de Monumentos, que irá acompañada de la publicación de la mayoría de sus más de sus más de 46 extensos volúmenes.
Publica Sevilla pintoresca.
Publica Toledo pintoresco.
Como Oficial Primero de la Dirección del Plan de Estudios realizó una ingente labor en la creación de institutos de segunda enseñanza por todas las provincias españolas.
Publica Estudios históricos, políticos y literarios sobre los judíos de España, que tiene una excelente acogida en España y en el extranjero, siendo traducida la obra a varios idiomas.
Académico de número de la Real Academia de la Historia.
Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid.
Catedrático de Literatura Española. Entre sus alumnos tuvo a Canovas del Castillo, Castelar, Canalejas, Menéndez Pelayo y Leopoldo Alas (“Clarín”).
Sus relaciones con la intelectualidad y el reconocimiento de ésta traspasan fronteras: el Duque de Rivas, Juan Valera, Alberto Lista, Alejandro Dumas, Herculano, Merimée...
Doctor en Literatura.. En el tribunal estuvo Alfredo Adolfo Camus y Carder, hijo de un convencional francés y nacido en Baena, que desde 1846 fue profesor de griego y latín en la Universidad Central.
La Real Academia de la Historia le encarga la edición de la obra Historia general y natural de las Indias, islas y tierra firme del mar Océano de Gonzalo Fernández de Oviedo (Siglo XVI), que concluiría en 1856.
Edición de Obras de Don Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, con biografía, notas y comentarios.. La obra, que consta de cuatro volúmenes se terminó de publicar en 1855.
Es nombrado Catedrático de Literatura extranjera por el Ministerio de Gracia y Justicia.
Es nombrado Censor de Teatros, cargo que ocupará gratuitamente durante cinco años.
Es nombrado Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid. Este cargo le permite viajar por el extranjero para conocer universidades y bibliotecas.
Su relación con la Reina Isabel II es bastante fluida desde estos años, como puede apreciarse por la correspondencia de José Amador de los Ríos para solicitar audiencias.
Entra a formar parte de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su discurso de entrada fue “De la arquitectura mudéjar”. Fue la primera vez que se acuñó este término para clasificar un tipo de arte que ya apuntaba en su Toledo pintoresca (1845).
Inicia la monumental obra Historia de la Villa y Corte de Madrid.. Para completar los cuatro volúmenes tuvo que ayudarse de Juan de Dios de la Rada y Delgado y Cayetano Rosell, dado que el último volumen se terminó en 1864 y sus publicaciones eran tantas como sus ocupaciones, como puede verse en los años siguientes y que él mismo confiesa.
Publica el tomo primero de una de sus obras más importantes y celebradas: La Historia crítica de la literatura española. La obra completa consta de siete volúmenes. El último se terminó en 1865, cuando su autor tiene 47 años y vio cumplido uno de sus más preciados objetivos de trabajo. Fue un trabajo costeado a expensas de la Reina Isabel II, a quien, como se puede leer en las cartas. iba ofreciendo tomo por tomo en diferentes audiencias.
El importante descubrimiento de las coronas visigodas de Guarrazar hizo que el Gobierno y las Cortes encomendaran a la Real Academia de la Historia la creación de una comisión de la que formó parte José Amador de los Ríos, que presentó el trabajo El arte latino-bizantino en España y las coronas visigodas de Guarrazar: Ensayo histórico crítico.
Continua el reconocimiento de su increíble capacidad intelectual y de trabajo. Es nombrado Académico correspondiente extranjero de la Societè des Antiquaires de Normandie.
El Ministerio de Fomento lo nombra Catedrático de Estética.
Es elegido Diputado por Almería. El acta del escrutinio de 13 de octubre refleja que consiguió mayoría absoluta (243 votos de 361 emitidos). Fue miembro del partido Unión Liberal. Pero su paso activo por la política apenas duró un año.
Es nombrado Vicerrector de la Universidad Central de Madrid.
El 5 de febrero es nombrado Director del Museo Arqueológico Nacional. Durante su cargo se consiguió realizar una ampliación considerable de piezas, gracias a las donaciones de particulares. Su hijo Rodrigo ocuparía también este mismo cargo.
El 8 de mayo es nombrado Rector de la Universidad Central.
La revolución de septiembre (“La Gloriosa”) hace que el 4 de diciembre José Amador de los Ríos sea declarado excedente en la Universidad y que dimita del cargo del Museo Arqueológico Nacional.
Durante los dos años en los que está “excedente” en la universidad escribe otra obra capital y convertida en un clásico: Historia social, política y religiosa de los judíos en España y Portugal, que saldría publicada en 1875-76 en tres volúmenes.
Es restituido a su cátedra en la Universidad por mediación de Juan Valera, nombrado Director de Instituciones Públicas.
Es nombrado Inspector General de Instrucción Pública.
Este mismo año sufre la pérdida de dos de sus cinco hijos. Alfonso, Primer Teniente de Infantería murió el 30 de enero a causa de una granada en Santa Bárbara de Oteiza. Gonzalo, médico y Caballerizo Real, murió en junio asistiendo a los enfermos en Cuba.
Los frutos de su actividad incesante se reflejan en reconocimientos como el de socio fundador de la Sociedad Geográfica de Madrid, pero su salud está tan quebrantada que, por recomendación médica, debe salir de la vorágine de actividades que tiene en Madrid y va a Córdoba, a Málaga y posteriormente a Sevilla.
Muere la mañana del 17 de febrero en compañía de familiares y amigos. Es enterrado en la capilla de la Universidad.
· Isabel Matilde: Exquisita formación, como puede comprobarse por la preocupación de su padre. Se casó con Francisco Fernández y González, erudito y Rector de la Universidad Central de Madrid.
· Alfonso (Véase arriba año 1876)
· Gonzalo (Véase arriba año 1876)
· Ramiro: Fue arquitecto célebre que ocupó cargos en su profesión importantes y participó en diferentes exposiciones universales.
· Rodrigo: Escritor, historiador, orientalista, abogado, académico, Director del Museo Arqueológico, profesor de la Facultad de Derecho y de la Academia de Jurisprudencia. Siguió, en cierto modo, los pasos de su padre, tanto en ingenio como en la trayectoria de investigaciones y publicaciones. Murió en 1918. Su hijo Alfonso colaboró estrechamente con el Ayuntamiento de Baena en el homenaje que se realizó en esta población en el centenario de la muerte de José Amador de los Ríos.
Del mismo modo, el M. I. Ayuntamiento de Baena, con la inestimable ayuda de los descendientes de la familia de José Amador de los Ríos, especialmente de D. Pablo Ramírez Jerez, se realizó una exposición en Baena, con motivo del II Congreso Internacional Cancionero de Baena, celebrado en esta localidad del 16 al 20 de abril de 2002.
Sus primeros poemas, publicados con Juan José Bueno, cuando tiene 21 años, están impregnados del estilo romántico de la época y gozaron del beneplácito de Alberto Lista y el Duque de Rivas. Además de los que recoge esta primera publicación de 1839 colaboró en numerosas publicaciones periódicas. La publicación de 1880 recoge algunas de las publicadas en 1839, de las publicadas en periódicos y revistas y otras nuevas.
El prólogo de su amigo Juan Valera es apologético. En este tomo se incluyen poesías varias, diez romances, ocho epístolas, cuatro odas, treinta y dos sonetos, la traducción de tres salmos y de una alabanza del texto hebreo de la Biblia.
El volumen de poesías recopilado por su hijo Rodrigo incluye algunas poesías publicadas en las dos publicaciones anteriores, pero también bastantes inéditas, lo que le da el doble valor de los desconocido y lo interesante. Recoge: poesías varias, romances, sonetos, tres obras dramáticas y una addenda de sonetos.
Colección de poesías escogidas de D. Juan José Bueno y D. José Amador de los Ríos. Sevilla: Imp. De El Sevillano, 1839.
Poesías. Prólogo de D. Juan Valera. Madrid: Eduardo Martínez, 1880.
Poesías inéditas . Recopiladas por su hijo Rodrigo Amador de los Ríos. Madrid, 1880. Tomo manuscrito de 624 páginas que contiene poesías, romances y tres obras dramáticas.
Ya en Madrid (1832-1837), entre los catorce y los 19 años, recibió clases de dibujo de los escultores José Giner y José Piquer. Tenía una capacidad innata para las artes plásticas, especialmente para la pintura. Se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde tuvo a maestros tan ilustres como José Madrazo. Él mismo retrató a su suegro D. Joaquín Fernández y Villalta en un cuadro que se conserva en la Academia.
En Sevilla (1837-1844) continuó con su afición a la pintura. Se sabe que realizó diferentes cuadros imitando a Murillo. Se reunía en la Biblioteca Colombina con pintores y literatos sevillanos que iban a verlo pintar y a charlar con él. Al parecer, incluso ayudó a la economía familiar con la venta de cuadros.
Esta es una faceta poco conocida de José Amador de los Ríos. Entre los cuadros que tiene está un San Hermenegildo, que se encuentra en el Museo del Prado.
A juzgar por su capacidad creadora y de trabajo deben existir bastantes en manos de particulares.
Además del conocimiento del teatro, como lo demuestra su interés en el curso sobre literatura dramática española de Alberto Lista en el Liceo de Madrid (1836-37), se dedicó a la creación dramática con obras que parece que tuvieron desigual acogida.
En 1842 el periódico monárquico La esperanza anunciaba que se estrenaba la comedia Empeños de amor y honra, del joven poeta don José Amador de los Ríos. En 1844 se anuncia la representación de esta obra en Sevilla.
El estilo que rezuman la mayoría de ellas es el de los clásicos Calderón y Lope de Vega.
En su biblioteca personal tenía los libretos manuscritos de bastantes obras de teatro ( históricas, sainetes, comedia...) tanto de autores de la época como suyas.
· Empeños de amor y honra, comedia en tres actos y en verso.
· Don Juan de Luna, drama histórico en un acto y en verso.
· Felipe el Atrevido, drama histórico en tres actos y en verso.
· Algunas más se encuentran en la biblioteca personal de José Amador de los Ríos, que se encuentra microfilmada en el Centro de Documentación.
Su conocimiento de idiomas (francés, italiano, hebreo...), unido a su inquietud intelectual y a sus viajes por el extranjero, en el desempeño de los cargos que ostentó, facilitaron más que la tarea de traducir y publicar lo traducido la de la asimilación de lo que se producía fuera de España.
· Historia de la Literatura española, traducción y ampliación de la Histoire de la Litterature du Midi de Simonde de Sismondi. Sevilla, 1841-2.
· Estudio sobre las constituciones de los pueblos libres de Simonde de Sismondi. Sevilla, 1843.
· Influencia del siglo XVIII en la legislación del siglo XIX de Juan L. Eugenio Lerminier.
La Real Academia de la Historia le encargó la edición de la obra de Gonzalo Fernández de Oviedo, con la que se inició la “Colección de historias de Indias”. Realizó un trabajo único e irrepetible, sacando en cuatro volúmenes los veinte de Fernández de Oviedo, del que realizó un biografía amplia y concienzuda.
La biografía y la edición de las obras del Marqués de Santillana, como ocurrirá con otros trabajos suyos tienen el valor de ser únicos, y muy bien cotejados de los códices originales.
Obras de Don Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana. Ahora por primera vez compiladas de los códices originales, e ilustradas con la vida del autor, notas y comentarios por D. José Amador de los Ríos. Madrid: Imp. De José Rodríguez, 1852.

Historia general y natural de las Indias, islas y tierra firme del mar Océano por el Capitán Gonzalo Fernández de Oviedo (Siglo XVI). Cuatro volúmenes. Madrid: Imprenta de la Real Academia de la Historia, 1851.
· Escribió en muchos periódicos y revistas de la época. Destacamos algunos: Floresta Andaluza, El Cisne, El Liceo, La Alborada, El Siglo Pintoresco, El Laberinto, El Semanario Pintoresco Español, Museo de las Familias, La Ilustración de Madrid, La Universal, La Española y Americana, La América, El Arte en España, La Academia, etc.
Como académico de diferentes academias y miembro de sociedades culturales y de importantes comisiones de estudio, José Amador de los Ríos produjo una gran cantidad de discursos, algunos de los cuales están publicados y la mayoría permanecen sin rescatar para la luz pública. Entre los más conocidos destacamos estas tres:
. Alzamiento y defensa de Sevilla. Sevilla: Francisco Álvarez y Cía, 1843. Encargo de la Junta de Gobierno de Sevilla. Relación de hechos de la Sevilla sitiado por los seguidores de Espartero.
. De la arquitectura mudéjar, discurso de entrada en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1859.
. Discurso en elogio del Excmo. Sr. D. Ángel Saavedra, leído en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando 1866.
. Oda de D. José Amador de los Ríos a las victorias de África. Composición leída a SS. Majestades los Reyes en presencia de SS. AA. RR. los Serenísimos Infantes Duques de Montpensier. Febrero de 1860.
Su paso por la política activa estuvo vinculado al partido Unión Liberal, suma de disidentes moderados y progresistas, creado por O’Donell.
Fue elegido diputado por Almería precisamente el último año del llamado “quinquenio de la Unión Liberal”, periodo de relativa tranquilidad social y ciertos logros en la gestión política y administrativa. Sólo estuvo un año. Era éste, al igual que José Amador de los Ríos, un partido monárquico.
Su labor en los estudios de los monumentos españoles fue muy importante para avanzar no sólo en el conocimiento y descripción del patrimonio español, sino que su agudeza intelectual aportó nuevas perspectivas en el estudio y la contextualización del arte y los monumentos españoles.
Su primeras piedras son Sevilla pintoresca y Toledo pintoresco, que supusieron un reconocimiento tanto de los intelectuales de la época como del gobierno del valor de sus trabajos.
Los encargos de las academias y de la administración serían pronto algo normal dentro de la intensa y extensa actividad de José Amador de los Ríos. Y la muestra con que culminaría este reconocimiento tendrá lugar con su nombramiento como Director del Museo Arqueológico Nacional.
Su hijo Rodrigo continuaría esta labor y publicaría Burgos (1888) y Huelva (1891), al margen de numerosos trabajos más sobre arqueología. También, como su padre, sería Director del Museo Arqueológico Nacional. Del mismo modo, los trabajos de arqueológicos y de restauración de su hermano Demetrio de los Ríos fueron y siguen siendo importantes.
· Sevilla pintoresca o descripción de sus monumentos más célebres. Sevilla: Francisco Álvarez y Cía, 1844.
· Toledo pintoresca o descripción de sus monumentos más célebres. Madrid: Ignacio Boix, 1845.
· Historia de la Villa y Corte de Madrid. Con la colaboración de Juan de Dios de la Rada y Delgado y de Cayetano Rosell. Madrid: J. Ferrá de Mena, 1860-64. Cuatro volúmenes.
· El arte latino-bizantino en España y las coronas visigodas de Guarrazar: Ensayo histórico Crítico. Madrid: Imprenta Nacional, 1861.
· Diversos trabajos en la ingente obra Museo español de antigüedades y en Monumentos arquitectónicos de España.
Dentro de toda su extensa y variada producción destacan dos obras, que son dos trabajos ya clásicos, muy importantes y de obligada consulta sobre los temas que tratan: la historia de la literatura española y la de los judíos de España y Portugal.
Los dos son estudios únicos y colosales que se crean de la consulta y recogida de datos de las fuentes documentales originales, que se encuentran en archivos y bibliotecas tanto nacionales como extranjeras, con una escrupulosa fidelidad a las fuentes consultadas.
La Historia crítica de la literatura española fue la primera que se realizó y tuvo una acogida nacional e internacional de primera magnitud. Transcurren 28 años de trabajo desde que autor (con 19 años) la inicia, visitando archivos y bibliotecas de España y del extranjero, hasta que le entrega el séptimo tomo a Isabel II (con 47años). A pesar de lo cual, sólo se recoge la literatura hasta el siglo XVI.
Un trabajo ingente y parecido en cuanto a la laboriosidad, minuciosidad y rigor es el de la Historia social, política y religiosa de los judíos en España y Portugal. El primer avance de tan monumental e importante obra la hace en 1848 con sus Estudios históricos, que son traducidos inmediatamente al francés, pero completada con la Historia social, política y religiosa de los judíos en España y Portugal, que sigue siendo de uso frecuente y obligado en ese tema.
· Estudios históricos, políticos y literarios sobre los judíos de España. Madrid: Imp. de M. Díaz, 1848.
· La Historia crítica de la literatura españolaMadrid: Imp. de José Rodríguez, 1861-65. Siete volúmenes.
· Historia social, política y religiosa de los judíos en España y Portugal. Madrid: Imp. T. Fortanet, 1875-76. Tres volúmenes.
Diplomas
Su capacidad intelectual y de trabajo hicieron de él una persona idónea para desempeñar cargos públicos relacionados con la docencia, las ciencias humanas y la cultura.
· 1844: Secretario de la Comisión General de Monumentos.
· 1845: Oficial Primero de la Dirección de la Instrucción Pública.
· 1848: Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras
· 1856: Censor de Teatros
· 1857: Decano de la Facultad de Filosofía y Letras
· 1863: Diputado por Almería en las Cortes
· 1867: Vicerrector de la Universidad Central de Madrid
· 1868: Director del Museo Arqueológico Nacional y Rector de la Universidad Central de Madrid.
· 1874: Inspector General de Instrucción Pública.
· Secretario de la Reina Isabel II (no conocemos la fecha de este nombramiento pero así aparece en una carta del administrador del Real Colegio de Santa Isabel, donde José Amador pide plaza para su hija Isabel. También lo recoge en Francisco B. Pavón López en el Diario de Córdoba, los días 27 y 28 de febrero de 1878, en una necrológica, donde afirma que era “Secretario de S.M. con ejercicio de decretos”.
· Preceptor de Alfonso XII. La Reina Isabel II lo llamó a su palacio de París para hacerlo preceptor del futuro Rey. José Amador de los Ríos y Serrano pidió a su Majestad que le concediera convertir su segundo nombre en apellido.
Diplomas
· 1839: Real Academia Sevillana de Buenas Letras
· 1843: Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba.
· 1848: Real Academia de la Historia
· 1859: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
· 1862: Societè des Antiquaires de Normandie
· Otras: Instituto Africano, Academia Real de las Ciencias, Letras y Artes de Luca, Academia Real de Ciencias de Lisboa...
· Gran Cruz de Isabel la Católica
· Rosa Blanca de Brasil
· Hábito de San Juan de Jerusalén
· Homenaje en Baena en el centenario de su nacimiento 30 de abril de 1918). Esta celebración, que recoge en le periódico El defensor de Córdoba de 30 de abril de 1918, está reflejado en las actas del M.I. Ayuntamiento de Baena.
Asistieron representaciones del mundo religioso, académico, de la cultura y de la política, con adhesiones recibidas de numerosas provincias. Se levantaron numerosos arcos: casa de Amador de los Ríos, Ayuntamiento y Calzada. Hubo recepción y verbena en la Carrera y concierto por la banda militar. Se celebraron Juegos Florales en el Teatro Principal, “lleno de claveles y flores, obsequio de todas las clases sociales”.
· Homenaje en la Excma. Diputación Provincial de Córdoba en el centenario de su muerte el 18 de junio de 1978, dedicándole la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba un monográfico, el número 99 (julio-diciembre, 1978).
D. José Amador de los Ríos, Poesías. [Prólogo de Juan Valera], Madrid, Imprenta y librería de Eduardo Martínez, 1880, p. 62-63.
El M. I. Ayuntamiento de Baena adquirió en 2002 cuatro hojas sueltas a un particular que contienen una poesía inédita de José Amador de los Ríos dedicada a la Virgen, y curiosamente la última página contiene un poema de Diego Manuel de los Ríos, hermano del polígrafo baenense. Ambas poesías están fechadas en Málaga.
Málaga 31 de Enero de 1838
A. de los Ríos
Creado con Portal - Gestión de Contenidos Web
C/ Cardenal Herranz Casado, 5 bajo. 14850 Baena (Córdoba). España
Telf.: 957-665150. Fax: 957-665150